En este video se examinan las opciones y las motivaciones de diversos profesionales de la justicia penal —jueces, fiscales y fuerzas del orden— durante el Holocausto, así como el impacto que tuvieron sus acciones entre 1933 y 1945 sobre los judíos que vivían en Alemania. Este video es en inglés con subtítulos en francés y español.
Transcripción
- [Narrador] El Holocausto fue la persecución sistemática patrocinada por el estado y el asesinato de 6 millones de judíos por el régimen nazi y sus colaboradores antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Mucha gente conoce el papel que los líderes nazis como Adolf Hitler, Heinrich Himmler, y Adolf Eichmann jugaron en el genocidio de los judíos. Pero menos conocida es la contribución de profesionales ordinarios de toda la sociedad alemana.
- [Dr. Lindsay MacNeill] Sabemos que se requirió la participación de millones de personas comunes y corrientes. Esto fue un enorme acontecimiento sistemático. Fue un asesinato en masa a gran escala. Requirió personas de todo tipo de profesiones. Médicos, abogados, policías, jueces, militares profesionales, personas que solo eran funcionarios civiles que trabajaban en bancos: todo tipo de personas de la sociedad europea estuvieron involucradas en la realización del Holocausto.
- [Narrador] Los profesionales de la justicia penal fueron fundamentales en el Holocausto. Jueces y fiscales habilitaron la maquinaria de persecución legal contra los judíos en Alemania, mientras la policía aplicaba políticas antijudías, incluyendo deportaciones. Durante la guerra, los policías participaron activamente en fusilamientos masivos de judíos. Pero la mayoría de los profesionales de la justicia penal no eran creyentes apasionados en las ideas nazis.
¿Por qué entonces la policía existente, los fiscales y los jueces apoyaron al régimen nazi en 1933 cuando Hitler subió al poder? ¿Y por qué tantos se convirtieron en cómplices del Holocausto?
Ante todo, la mayoría de los profesionales de la justicia penal creían que Hitler y los nazis tomaron el poder de Alemania legítimamente. El régimen nazi alcanzó el poder mediante un proceso constitucionalmente ordenado, no mediante una revolución. Los nazis hicieron campaña en elecciones libres, convirtiéndose en el mayor partido político del Parlamento alemán en 1932. Aunque nunca alcanzaron la mayoría, el presidente Hindenburg nombró a Hitler para encabezar un gobierno de coalición el 30 de enero de 1933.
Hitler y los nazis llegaron así al poder mediante el proceso político legal de Alemania. Los profesionales de la justicia penal aceptaron el nuevo gobierno como legítimo y, como tal, siguieron sus directrices y aplicaron sus leyes. También hicieron un nuevo juramento de lealtad a Hitler.
- [Dr. Lindsay MacNeill] Sabemos del ejemplo de un fiscal llamado Martin Gauger que se negó a firmar el juramento. Dijo: "No firmaré un juramento a alguien que no está sujeto al estado de derecho". Y perdió su trabajo, pero no lo arrestaron. No lo fusilaron. Ni siquiera lo acosaron realmente de ninguna manera.
- [Narrador] Sin embargo, las acciones de Gauger fueron una excepción. La mayoría de los fiscales, policías y jueces alemanes tomaron juramento y prestaron servicio bajo el régimen nazi.
En segundo lugar, muchos profesionales de la justicia penaly otros estuvieron de acuerdo con el objetivo nazi de establecer un estado autoritario poderoso. Muchos veían al gobierno democrático existente como inestable, débil e incapaz de mantener el orden público. Consideraban que un estado autoritario poderoso era necesario para contrarrestar la creciente violencia callejera y estabilizar a Alemania. El nuevo régimen nazi procedió rápidamente a transformar a Alemania.
A principios de 1933, los nazis justificaron la suspensión de las libertades civiles y la creación de un estado policial citando el peligro comunista para el estado y la sociedad. Por ejemplo, los nazis culparon a los comunistas por el incendio provocado del edificio del parlamento alemán, el Reichstag, en Berlín a finales de febrero de 1933. El gobierno declaró un estado de emergencia que amplió enormemente la autoridad policial. Muchos funcionarios de la justicia penal acogieron con satisfacción estas acciones anticomunistas porque temían la expansión del comunismo y culpaban a los comunistas de la violencia callejera.
Por último, los profesionales de la justicia penal aplaudieron algunos cambios que los nazis hicieron al sistema legal, como simplificar los juicios penales, dar a los fiscales más autoridad sobre los procedimientos judiciales e instituir la supervisión política de los prisioneros peligrosos.
Acogieron la nueva expansión de los poderes policiales, la creación de un estado centralizado poderoso, y el final de los partidos políticos en conflicto que eran comunes en la Alemania de Weimar. Este apoyo de los funcionarios de la justicia penal tuvo consecuencias de gran alcance para el principal objetivo de la persecución nazi: los judíos.
Desde el inicio del régimen nazi, los nazis describieron a los judíos como una raza extranjera y hostil que vivía en Alemania.
- [Dr. Lindsay MacNeill] Los nazis les prometieron a los alemanes que crearían una sociedad alemana unificada, que la gente dejaría de pelear entre sí, que todos los alemanes serían valorados juntos, que todos los alemanes tendrían empleos y casas, y que tendrían éxito y prosperarían. Pero la base de esto era la ideología racial nazi, esta idea de que solo ciertos alemanes contaban como miembros de esta comunidad racial nazi.
- [Narrador] El odio a los judíos era una parte central de la plataforma del Partido Nazi publicada en 1920. El antisemitismo y la persecución de los judíos eran principios clave de la ideología racista nazi, una ideología que promovía la pureza de la llamada raza aria al excluir a quienes consideraban racialmente inferiores. Los nazis proclamaron abiertamente su intención de segregar a los judíos y rescindir sus derechos políticos, legales y civiles.
Entre 1933 y el estallido de la guerra en 1939, el régimen nazi promulgó más de 400 decretos y reglamentos que restringían todos los aspectos de la vida privada y pública de los judíos en Alemania. Por ejemplo, la Ley para la restauración de la función pública del 7 de abril de 1933 excluyó a los judíos y a quienes los nazis consideraban como políticamente poco confiables de la función pública.
- [Fritz Gluckstein] En 1933, recuerdo que mi padre perdió su trabajo como juez. Y le dijeron, tendrá que abandonar el tribunal. Pero mire, hay una manifestación de nazis afuera. ¿Por qué no sale por la puerta de atrás? Nunca se sabe lo que va a pasar. Él les respondió: "Entré por la puerta principal y saldré por la puerta principal". Y así lo hizo. Pero ese fue el principio del final los buenos tiempos, de hecho, de inmediato.
- [Narrador] Más tarde, las leyes raciales de Nuremberg del 15 de septiembre de 1935 despojaron a los judíos de sus derechos como ciudadanos alemanes y prohibieron las relaciones sexuales entre los definidos como judíos y los definidos como alemanes según la ley.
La legislación posterior despojó a los judíos de sus propiedades, y también de cualquier oportunidad de ganarse la vida en Alemania. Habiendo identificado públicamente a los judíos como una población enemiga hostil, los nazis contaron y recibieron la cooperación de los funcionarios de la justicia penal en su persecución. De este modo, se preparó el escenario para el asesinato masivo sistemático de los judíos en el Holocausto.
- [Dr. Lindsay MacNeill] Las acciones de los profesionales del sistema de la justicia penal, en su conjunto, tuvieron consecuencias nefastas. En pocas palabras, el Holocausto no podría haber ocurrido sin ellos.
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